Resumen
Diseño del estudio:
Un análisis biomecánico sistemático que implica una perturbación artificial aplicada a músculos lumbares individuales para evaluar su posible función estabilizadora.
Objetivos:
Identificar qué músculos del torso estabilizan la columna durante diferentes condiciones de carga e identificar posibles mecanismos de función. RESUMEN DE LOS ANTECEDENTES: Se cree que los ejercicios de estabilización entrenan patrones musculares que garantizan la estabilidad de la columna; sin embargo, existe poca cuantificación y no existe consenso sobre qué músculos contribuyen a la estabilidad.
Métodos:
Se registraron la cinemática de la columna, las fuerzas externas y 14 canales de electromiografía del torso durante siete ejercicios de estabilización con el fin de capturar las estrategias individuales de control motor adoptadas por diferentes personas. Los datos se ingresaron en un modelo detallado de la columna lumbar para cuantificar las fuerzas y la estabilidad de las articulaciones de la columna. La señal EMG para un músculo en particular fue reemplazada unilateral o bilateralmente por una sinusoide y se cuantificó el cambio resultante en el índice de estabilidad.
Resultados:
Se observó un papel estabilizador dependiente de la dirección en los músculos multisegmentarios más grandes, mientras que se observó una eficiencia sutil específica para generar estabilidad en los músculos espinales intersegmentarios más pequeños.
Conclusiones:
Ningún músculo dominaba la mejora de la estabilidad de la columna y sus funciones individuales cambiaban continuamente según las tareas. Clínicamente, si el objetivo es entrenar para la estabilidad, es justificable mejorar los patrones motores que incorporen muchos músculos en lugar de centrarse solo en unos pocos.

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