Resumen
La obesidad es una enfermedad crónica asociada con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes, disfunción metabólica asociada a la enfermedad hepática esteatótica y ciertos tipos de cáncer. El entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT) y el entrenamiento continuo de intensidad moderada (MICT) son efectivos para prevenir y manejar la obesidad. Sin embargo, los efectos comparativos de estas modalidades en los trastornos metabólicos deben ser mejor explorados mecánicamente. Este estudio tuvo como objetivo evaluar exhaustivamente los efectos de MICT y HIIT en los órganos metabólicos clave y los mecanismos subyacentes. Los ratones C57BL/6 fueron asignados al azar para recibir una dieta de Chow o una dieta alta en grasas durante 12 semanas, seguido de una asignación aleatoria de ratones altos en grasas sin ejercicio, grupos MICT o HIIT durante 5 semanas adicionales. Al final, tanto HIIT como el MICT aliviaron significativamente el aumento de peso inducido por la grasa y el trastorno de los lípidos y la función hepática deteriorada. HIIT fue más efectivo para mejorar la sensibilidad a la insulina, mejorar la esteatosis hepática, reducir la hipertrofia de adipocitos. Además, HIIT restauró la regulación negativa inducida por alto en grasas de CIDEA, CIDEC y ATGL en tejido adiposo blanco inguinal y hígado. Además, HIIT resultó en la regulación positiva de la interleucina 6 (IL-6) en el músculo esquelético. La adición exógena de IL-6 a los adipocitos blancos primarios se reguló significativamente a CIDEC y la expresión de ATGL regulada hacia arriba. En conclusión, HIIT es superior a MICT en la mejora de la disfunción metabólica, probablemente mediada por la regulación negativa inducida por IL-6 de CIDEA y CIDEC, promoviendo así la lipólisis.

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