Resumen
A pesar de la gran variedad de ejercicios que se prescriben para la zona lumbar, el fundamento científico que justifica su elección no es tan completo como uno podría pensar, o esperar. Por lo tanto, el médico a menudo debe recurrir a la «opinión clínica» al seleccionar el ejercicio. Dado que los tejidos lumbares pueden necesitar estrés para mejorar su salud, pero demasiada carga puede ser perjudicial, elegir el ejercicio óptimo requiere un juicio basado en la experiencia clínica y la evidencia científica. Para ayudar a desarrollar mejores programas de ejercicio, esta revisión documenta algunas evidencias biomecánicas recientes de mi laboratorio y de laboratorios de otros investigadores que han sido reportadas en varias publicaciones en un intento de actualizar a los médicos sobre temas relacionados con el ejercicio de la espalda baja. Entre las cuestiones examinadas se encuentran los mecanismos de lesión; la importancia relativa de la «fuerza» (es decir, la fuerza máxima que un músculo puede producir durante un único esfuerzo para crear torsión articular), la «flexibilidad» y la «resistencia»; y entrenamiento para mejorar la estabilidad. Finalmente, se describen algunos ejercicios específicos que se ha demostrado que desafían los músculos y mejoran el rendimiento, pero que se realizan de tal manera que se minimice la carga sobre la columna para reducir el riesgo de exacerbación de la lesión. Estos ejercicios forman un programa básico para la rehabilitación y el mantenimiento de la salud de la espalda baja.

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