Resumen
El objetivo de este estudio fue comparar el reclutamiento muscular del tronco y la cinemática de la columna lumbar cuando el movimiento se limitaba al tórax o a la pelvis. Nueve mujeres sanas realizaron cuatro movimientos planos de pie de pie (rotaciones, traslaciones anteroposteriores, traslaciones medial-laterales y círculos horizontales) mientras restringían el movimiento de la pelvis y movían el tórax o movían la pelvis mientras minimizaban el movimiento del tórax, y cuatro ejercicios isométricos del tronco (convencionales). curl-up, curl-up inverso, curl-up cruzado y curl-up cruzado inverso). Se registraron EMG de superficie (recto abdominal superior e inferior, aspectos lateral y medial del oblicuo externo, oblicuo interno y dorsal ancho) y desplazamientos lumbares en 3D. Los movimientos de la pelvis produjeron amplitudes EMG más altas de los abdominales oblicuos que los movimientos del tórax en la mayoría de los ensayos, y mayores desplazamientos lumbares en las traslaciones medial-laterales y los círculos horizontales. Por el contrario, los movimientos del tórax produjeron un mayor desplazamiento lumbar rotacional que los movimientos de la pelvis durante las rotaciones y mayores amplitudes EMG para el dorsal ancho durante las rotaciones y las traslaciones anteroposteriores y para el recto abdominal inferior durante las flexiones cruzadas. Así, aparecen diferentes compartimentos neuromusculares cuando el objetivo cambia del movimiento de la pelvis al del tórax. Esto sugeriría que se deben considerar ambos patrones de movimiento al planificar programas de estabilización de la columna, para optimizar los ejercicios para el movimiento y las activaciones musculares deseadas.

0 comentarios