por | 30 de Sep de 2023 | Ciencia, Entrenadores, PubMed | 0 Comentarios

Las propiedades de fricción en la interfaz piel-fascia torácica: implicaciones en la manipulación de la columna.

Resumen

Objetivo:

Evaluar la fricción en la interfaz piel-fascia torácica para determinar los posibles vectores de fuerza de reacción durante la terapia manual torácica.

Diseño:

Un estudio básico in vivo de sujetos humanos, que documenta las propiedades de fricción en la interfaz entre la piel torácica y la fascia subyacente.

Antecedentes:

Los quiroprácticos y otros terapeutas de manipulación de la columna, durante la manipulación torácica, han intentado aplicar vectores de fuerza a los tejidos de la columna en direcciones específicas además de las aplicadas normalmente a la piel. Para que las fuerzas aplicadas oblicuamente se transmitan directamente a las vértebras subyacentes, se requiere fricción en la interfaz piel-fascia o la fuerza aplicada debe «engancharse» en una apófisis ósea.

Métodos:

Los sujetos fueron colocados en decúbito prono con la piel torácica expuesta. La región torácica posterior se cargó con fuerzas normales, incrementalmente de 125,3 a 392,9 N. La interfaz entre la carga y la piel era una placa de plexiglás o manos modeladas. Luego se aplicó una fuerza a cualquiera de los aparatos en dirección cefálica. Las fuerzas aplicadas y los desplazamientos correspondientes se midieron utilizando una celda de carga y un sistema de cámara optoelectrónica, respectivamente. Luego, los quiroprácticos realizaron una manipulación torácica real para determinar si podían mantener la ubicación de sus contactos (apófisis espinosa/apófisis transversa) en la vértebra subyacente.

Resultados:

Cada uno de los sujetos exhibió una fricción insignificante entre la piel torácica y la fascia subyacente tanto para el contacto de plexiglás como para el de la mano modelada. Además, en cada caso, el aparato viajó una distancia mayor que la que hay entre dos apófisis transversales o espinosas sin mostrar un cambio abrupto en la pendiente de las curvas de fuerza-desplazamiento. Las manos de los quiroprácticos que realizaban manipulación torácica viajaron una distancia similar durante el empuje dinámico.

Conclusiones:

La interfaz piel-fascia sobre la columna torácica exhibe una fricción insignificante. Por lo tanto, la fuerza de reacción de una vértebra torácica será normal para la piel que la recubre. Además, los datos muestran que la capacidad de «enganchar» una apófisis torácica transversal o espinosa en la dirección superior-inferior durante un empuje manipulativo puede estar muy sobrevalorada.

Relevancia:

Durante la manipulación de la columna torácica, no se puede dirigir un vector de fuerza a una vértebra torácica en un ángulo determinado simplemente dirigiendo su empuje en esa dirección.

Traducido automáticamente
Publicación Original

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *