Resumen
Objetivo:
Este estudio investigó cómo la secuenciación del entrenamiento de fuerza y resistencia afecta el rendimiento deportivo y profundizó en los mecanismos subyacentes desde la perspectiva de las adaptaciones neuromusculares y moleculares. Además, también se analizaron los factores que influyen en la eficacia del entrenamiento concurrente con diferentes secuencias.
Diseño y métodos:
Se realizó una revisión semisistemática siguiendo las pautas PRISMA. Se recuperó literatura relevante de las bases de datos PubMed, Web of Science, EBSCO y CNKI utilizando los términos de búsqueda: «entrenamiento concurrente», «entrenamiento simultáneo», «entrenamiento combinado», «entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia», «entrenamiento simultáneo de fuerza y resistencia», «entrenamiento combinado de fuerza y resistencia», «secuencia», «orden». El período de recuperación fue desde enero de 1980 hasta diciembre de 2024.
Resultados:
El análisis de los 42 estudios incluidos reveló que, en ensayos en humanos, si bien la secuencia de entrenamiento generalmente no muestra una asociación consistente con las ganancias finales en resistencia, hipertrofia muscular o fuerza máxima, la adopción de una modalidad de «fuerza primero» optimiza las adaptaciones neuromusculares, mejorando así la fuerza relativa y la potencia explosiva. Aunque las respuestas moleculares agudas (p. ej., fosforilación de mTOR/AMPK) exhiben variaciones dependientes de la secuencia, su traducción en adaptaciones a largo plazo es compleja y no lineal. En particular, los experimentos con animales demuestran un efecto regulador mucho más pronunciado de la secuencia de entrenamiento en las vías relacionadas con la hipertrofia que los estudios en humanos, lo que sugiere que las diferencias entre especies y metodologías de entrenamiento pueden ser factores contribuyentes clave.
Recomendaciones:
La secuencia de entrenamiento debe organizarse razonablemente en función de los objetivos del entrenamiento y las diferencias individuales entre los sujetos (por ejemplo, edad, estado de entrenamiento, modalidad deportiva). Si se elige el modo de entrenamiento de fuerza de resistencia, se recomienda que el intervalo entre los dos tipos de entrenamiento sea superior a 3 h para evitar interferencias moleculares agudas. Para los atletas que buscan potencia explosiva o fuerza relativa, se prefiere la secuencia de fuerza-resistencia.
Palabras clave:
entrenamiento concurrente; biología molecular; adaptación neuromuscular; aplicaciones prácticas; secuencia de entrenamiento.

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