Resumen
La metformina es un agente antidiabético oral de primera línea que ha atraído un interés creciente como posible terapia geroprotectora debido a su capacidad para mejorar la homeostasis metabólica, reducir el estrés oxidativo y atenuar la inflamación crónica. Sin embargo, su papel en el envejecimiento del músculo esquelético y la sarcopenia sigue siendo controvertido. Los estudios observacionales y epidemiológicos sugieren que el uso de metformina se asocia con una menor prevalencia de sarcopenia, particularmente en poblaciones mayores metabólicamente comprometidas o resistentes a la insulina, donde las mejoras en el metabolismo sistémico y la carga inflamatoria pueden respaldar indirectamente la calidad y función muscular. Por el contrario, los ensayos de intervención aleatorios en adultos mayores metabólicamente sanos indican que la metformina puede mitigar la hipertrofia muscular y la síntesis de proteínas inducidas por el ejercicio de resistencia, probablemente a través de la activación sostenida de la proteína quinasa activada por AMP (AMPK) y la consiguiente supresión de la señalización del complejo 1 de rapamicina (mTORC1) del objetivo de los mamíferos. Esta perspectiva sostiene que estos resultados aparentemente opuestos reflejan una paradoja terapéutica dependiente del contexto más que evidencia inconsistente. La metformina puede proporcionar protección metabólica en personas frágiles y resistentes a la insulina, pero limita las adaptaciones anabólicas en adultos mayores físicamente activos. Estos hallazgos enfatizan la necesidad de estrategias gerofarmacológicas de precisión para equilibrar la longevidad metabólica con la preservación de la salud musculoesquelética en las poblaciones que envejecen.
Palabras clave:
AMPK; envejecimiento; fragilidad; mTORC1; metformina; entrenamiento de resistencia; sarcopenia; músculo esquelético.

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