Resumen
La relación entre la oxigenación tisular medida por espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS) y el flujo sanguíneo del músculo del antebrazo (FBF) medido por ultrasonido Doppler se probó durante contracciones isométricas al 10 y 30% de la contracción voluntaria máxima (MVC) en condiciones de normoxia e hipoxia (14 % O2 inspirado). Seis sujetos mantuvieron contracciones al 10% MVC durante 5 min y al 30% durante 2 min en ambas condiciones de gas. El FBF se elevó durante el ejercicio con un 10% de MVC en hipoxia en comparación con la normoxia, pero no hubo ningún aumento adicional en el flujo con un 30% de MVC. Los cálculos de la frecuencia industrial media a partir de registros electromiográficos sugirieron un desarrollo progresivo de fatiga a lo largo de las contracciones del 10 y el 30% de la MVC. La NIRS no indicó ningún cambio en la oxigenación muscular con una MVC del 10%, pero la saturación de O2 en sangre venosa profunda se redujo en normoxia y más aún en hipoxia. Con un 30% de MVC, tanto la NIRS como la saturación venosa de O2 se redujeron, sin efecto de la hipoxia sobre la señal de NIRS. Si bien la NIRS podría proporcionar una indicación de la oxigenación muscular durante el ejercicio isométrico, los hallazgos contradictorios de la NIRS y el muestreo de sangre venosa directa al 10 frente al 30 % de MVC sugieren precaución en la aplicación de esta técnica no invasiva.

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