Resumen
Los suplementos dietéticos como la creatina, la β-alanina, el malato de citrulina (CM), el ácido fosfatídico (PA) y la β-ecdisterona se utilizan ampliamente para mejorar el rendimiento en el ejercicio y la hipertrofia muscular. Aunque generalmente se considera seguro, su uso combinado con entrenamiento de alta intensidad puede aumentar el riesgo de rabdomiolisis por esfuerzo y lesión hepática o renal secundaria. Presentamos el caso de un hombre de 23 años físicamente activo ingresado con mialgia severa, debilidad muscular, fiebre y orina de color marrón oscuro después de una sesión prolongada (>4 horas) de entrenamiento de resistencia. El paciente utilizaba regularmente múltiples suplementos dietéticos, incluidos creatina (5 g), β-alanina, CM (10 g), PA (1,5 g), β-ecdisterona, proteínas, vitaminas y otros micronutrientes. La evaluación de laboratorio reveló creatina quinasa marcadamente elevada (>120 000 U/L) y aminotransferasas aumentadas (aspartato aminotransferasa (AST) 1275 U/L; alanina aminotransferasa (ALT) 337 U/L), con función renal conservada (creatinina 1,0 mg/dL; tasa de filtración glomerular estimada (eGFR) 108 ml/min/1,73 m²). No se observaron alteraciones electrolíticas ni lesiones cardíacas. El paciente recibió una terapia intensiva con líquidos intravenosos, lo que resultó en una mejoría clínica y bioquímica gradual durante 10 días sin desarrollar lesión renal aguda (IRA). La creatina y la β-alanina mejoran la capacidad de ejercicio a través de mecanismos complementarios que involucran la resíntesis de trifosfato de adenosina (ATP) y la amortiguación intracelular, lo que potencialmente permite mayores cargas de entrenamiento y aumenta el riesgo de lesión muscular. La eficacia ergogénica de la CM aún no es concluyente, mientras que la PA y la β-ecdisterona pueden estimular la señalización anabólica a través de vías relacionadas con mTOR y mediadas por receptores de estrógeno, respectivamente. Aunque la β-ecdisterona no se ha relacionado previamente con la rabdomiólisis, en teoría sus efectos metabólicos pueden exacerbar el daño muscular después de un esfuerzo extremo. La predisposición genética, incluidas las variantes LPIN1, no se puede excluir y representa una limitación de nuestro estudio, ya que no se realizaron pruebas genéticas. Este caso destaca el riesgo potencial de rabdomiólisis grave asociada con el ejercicio intensivo combinado con suplementos de múltiples ingredientes. Los profesionales de la salud deben preguntar sobre el uso de suplementos en pacientes que presentan una lesión muscular. El reconocimiento temprano y la hidratación intravenosa inmediata siguen siendo esenciales para prevenir complicaciones renales. Se necesitan más estudios para aclarar el perfil de seguridad de los suplementos anabólicos emergentes, en particular la β-ecdisterona.
Palabras clave:
beta-alanina; beta-ecdisterona; citrulina; suplemento de creatina; Rabdomiólisis inducida por el ejercicio.

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