Resumen
Antecedentes:
La ecografía es una herramienta valiosa que, cuando se aplica adecuadamente, tiene el potencial de proporcionar información sobre la mecánica de la contracción de los músculos abdominales. Normalmente, se obtienen e interpretan los cambios en el grosor del músculo. Sin embargo, el vínculo entre las medidas ecográficas del engrosamiento muscular y las medidas EMG de activación no está claro.
Métodos:
Cinco hombres sanos realizaron una serie de contracciones de los músculos abdominales mientras se monitoreaba la EMG de superficie y la postura del tronco y se capturaban imágenes de ultrasonido del oblicuo interno y externo tanto en la relajación como en el momento de la contracción. También se evaluaron y compararon las contracciones isométricas en rampa del momento flexor y extensor entre EMG y ultrasonido.
Recomendaciones:
No se observó una relación definitiva entre los aumentos en la activación muscular y las medidas correspondientes de engrosamiento. Las correlaciones entre las dos medidas, en todos los tipos de contracción, fueron de 0,14 para el oblicuo interno y de -0,22 para el oblicuo externo.
Interpretación:
La falta de una asociación clara entre la activación de los músculos abdominales y el engrosamiento puede deberse a la estructura laminada compuesta de la pared abdominal, en la que la fuerza se transmite entre capas de músculos orientadas oblicuamente. Por tanto, la ecografía por sí sola puede no ser una medida válida de la activación o fuerza muscular en la arquitectura única de la pared abdominal.

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